Si recientemente te han diagnosticado con
trastorno bipolar, deberás de armarte de valor, tu objetivo será encontrar la paz y el equilibrio. Tu diagnóstico no te define. Desde mi experiencia aceptarlo ha sido proceso largo, por supuesto que no será igual en todas las personas.
A mí al principio me cayó como una bomba, si te ha pasado esto, te preguntarás ¿Porqué a mí?. Quizá tengas una regresión a tu infancia tratando de descubrir el detonante, y en el proceso te entre la depresión o quizá tu ego machacado intente erguirse para poder encontrar tu valor en el mundo.
Aceptar que tienes que tomar una medicación de por vida para no tener brotes psicóticos o entrar en depresión te llevará mucho tiempo. A veces te encontratrás bien y pensarás que el diagnóstico puede estar equivocado, quizá pienses que tu no necesitas la medicación.
Si bien la medicación es de gran ayuda para aliviar los síntomas de la enfermedad, camuflará a veces la raíz del problema. Encontrar el detonante de la activación del gen de bipolaridad será un camino arduo, tendrás que emprender un camino de autoconocimiento para poder sanar emocionalmente, y no caer en depresión. Quizá como yo emprendas el camino de la espiritualidad, pasando por la religión o no; Quizá estés tan dolido con todo, que solo te llenes de resentimiento ; Quizá te victimices y no logres ver la salida de tus problemas; O quizá te lleve años salir de los estados depresivos al no encontrar respuestas a las preguntas que te haces sobre los porqués que te invaden a menudo.
Después de más de dos décadas diagnosticada con este trastorno, he encontrado la respuesta a muchas de las preguntas existenciales, que a mi personalmente en más de una ocasión me ayudaron a desarrollar un brote psicótico.
A lo mejor encuentras consuelo en el tabaco, los porros o el alcohol, o quizá en la cocaína. Te parecerá que esto te alivia, pero tiene efecto rebote, y tu estado emocional empeorará, sobretodo por el sentimiento de culpabilildad y la incapacidad de ver la salida.
El trastorno bipolar está íntimamente ligado a nuestros pensamientos y emociones negativas, que son un imán para energías negativas del plano astral. En mi libro Bipolaridad Don Divino explico esto , dándole a nuestro diagnóstico otra perspectiva, no tradicional de lo que es el trastorno bipolar visto desde el punto de vista médico.
El caso es que para encontrar el ansiado equilibrio emoional, debemos encontrar también el equilibrio entre nuestro lado espiritual y nuestro lado terrenal, La fe y la ciencia siempre se terminan encontrando en algún punto. La fe también se razona, al igual que la Ciencia y se prueba.
Hoy en día hay mucha información del mundo espititual, Allan kardec en sus libros investiga qué pasa con nuestra alma después de la muerte.
Cuando te dicen que nadie ha vuelto del otro lado para contar lo que hay del otro lado, eso no es del todo cierto, él hizo una verdadera investigación con mediums, y dió respuesta a muchas preguntas existenciales, también Jesús volvió para hablar con sus seguidores y para dejarnos un mensaje esperanzador, sí se puede salir de la rueda de hamster o gilgul de las almas.
Nosotros los bipolares tenemos capacidad mediumnica, el problema es que recibimos información contraproducente de seres del bajo astral que quizá en otra vida han sido nuestros enemigos y también hay potestades oscuras que están celosas de la creación de Dios, (también del hombre), estas tratan de quitarle valor a los mensajes de luz que recibimos, haciendonos caer en el descrédito por parte del resto de la sociedad.
Es verdad, también recibimos información real en el medio de nuestros brotes psicóticos inducidos por las emociones tóxicas que nos gobiernan, los malos pensamientos, y en general en emociones como la ira, el odio y el resentimiento, contra uno mismo , los demás o incluso Dios mismo, acompañados a veces del consumo de sustancias tóxicas que agravan nuestro cuadro clínico.
Después de cada brote psicótico queda una lesión, un agujero por el cual estas entidades del bajo astral se pueden meter en tu cabeza e inducirte a hacer cosas de las que luego te arrepientas o averguences, por eso es necesario tomar la medicación de por vida. Pero esto es un mal menor si llegas a comprender el porqué te pasa lo que te pasa, porque a partir de entonces el modo de ver la vida cambiará, y por ende tus circunstancias personales cambiarán a mejor.
Yo no puedo hacer que te sanes emocionalmente, pero si puedo acompañarte en tu proceso de sanación emocional, solo tú puedes sanarte. Pero si puedo encender el deseo en ti de sanarte, al ver mi evolución y progreso como alma que ha venido a experimentar y a evolucionar en este mundo que no para de girar, y al cual debemos volver una y otra vez para rectificar un supuesto karma. Pero sí puedo acompañarte en ese proceso, desde la empatía que he desarrollado al padecer esta enfermedad durante décadas, quizá incluso antes de haber sido diagnosticada, quizá ya desde mi infancia.
A día de hoy no padezco el trastorno bipolar, sino que lo uso como un trampolín para mejorar cada día a mi persona, mi modo de ver la vida ha cambiado, en mi proceso de evolución personal he pasado por las distintas etapas del trauma, el duelo también es necesario vivirlo, ahora después de la aceptación puedo decir que soy una persona feliz independientemente de las circunstancias que me rodean.
Desde mi experiencia de vida, te digo que "hay luz al final del túnel", pero te advierto que esa luz de la que hablan algunas personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte, que esa luz que se ve después de partir no es la que tienes que seguir, aunque esté rodeada de supuestos familiares conocidos o ángeles o guías esprituales, la luz que tienes que seguir es la que está en tu interior, allí es donde tienes que buscar, aunque para eso tenemos que iluminar primero nuestra "sombra", nuestro "lado oscuro" , aceptarlo como parte de ti, y amarlo del mismo modo que El Creador nos ama a nosotros aunque actuemos mal.
Aunque tengas que seguir tomando medicación para no tener brotes psicóticos o caer en depresión, las emociones que detonaron el o los brotes psicóticos pueden ser sanadas. Solo tienes que saber que tú no eres el trastorno bipolar, tú no eres tus emociones negativas, tú en esencia tienes un espíritu puro y eres inocente desde el punto de vista espiritual. Debes convertirte en un observador y no en un juez.
En mi caso mi mente se quebró porque desvié las emociones tildadas de negativas a mi cabeza, para que mi corazón no se enfermase, en la mente las emociones no te pueden lastimar. Pero tremendo error. A las emociones que sentimos hay que darles su espacio, validarlas, escucharlas, razonar con ellas su existencia, y luego dejarlas marchar.
Cuando la tristeza se instala por demasiado tiempo en nosotros, se convierte en depresión. Ésta se debe entender , debes tratar de averiguar cuáles son las razones por las que se instaló en tu mente. Cuando llega la depresión, por lo general luchamos contra ella, la vemos como una enemiga, pero en realidad nos trae grandes enseñanzas. Y debemos invitarla cadad día a irse después de validarla.
Aunque los psiquiatras digan que en los cuadros depresivos de los bipolares no son "reactivas", es decir que no tienen una causa real a un problema o situación de la vida personal, sino que es un fallo orgánico de nuestro cerebro. La realidad, es que siempre hay un detonante.
En mi caso, en el primer brote psicótico que viví, experimenté en mi mente un viaje de vuelta a la infancia, mi mente no podía parar de pensar. Los pensamientos, ideas, se agolpaban allí y buscaban una salida urgente, necesitaba comunicar todo lo que pasaba por mi mente consciente. Caí en la verborrea, en la trampa del ego que necesitaba urgentemente ser escuchado; En mi mente no podía diferenciar lo real de lo no real, se agolparon ideas subrealistas , dije verdaderos disparates;Soy consciente de todo y lo recuerdo todo con nitidez. Eso es lo peor, el sentimiento de culpa que se aloja en tí cuando vuelves a la realidad.
Yo buscaba encontrar el fallo, el lugar en dónde me desvié del camino, dónde me perdí, en dónde dejé de soñar. No busqué el fallo en mi educación ni en el abuso narcisista que sufrí por parte de mi madre del cual todavía no era consciente; Hasta bien mayor no fui consciente de este hecho. (la tenía idolatrada) y de las palizas de mi padre, al que temía e incluso llegué a odiar en la niñez y a soñar con la venganza cuando fuese viejo. Hoy día puedo decir que he logrado perdonarlo totalmente, aunque al principio no sabía hacerlo, mi predisposición a perdonar, fue el inicio de mi proceso de sanación emocional y de liberación del trauma.
Nunca quise culparlos a ellos, ni tampoco lo hago ahora, aunque sí, este hecho generó resentimiento en mí y esto se reflejó en mi salud, quedandome para siempre sin vesícula. Las emociones negativas nos enferman.
Ahora soy capaz de liberar a mis progenitores, de verlos como niños pequeños que necesitan amor. Lo han hecho lo mejor que han podido en función del nivel de conciencia que tenían en esos momentos. Perdonar no significa la minimizar el daño o no reconocer el comportamiento nocivo, simplemente es una liberación, primero para ti misma/o, luego para el resto de tu entorno.
Tampoco ahora quiero buscar culpables en el exterior, aunque cuando me enfermé de gravedad ,sí lo hice. Pero el entorno familiar no me ayudó en estos momentos críticos de mi vida, quizá por desconocimiento, por ignorancia, quizá por protección excesiva de mis progenitores. Después de mi primer brote psicótico, me sentí más sola que nunca, incomprendida, yo quería un mundo mejor, soñaba con arreglarlo. Carecía de sabiduría y de conocimientos espirituales que le diesen una razón lógica a todo mi dolor.
Ahora entiendo que mi dolor no es solo mío, que todos sufrimos y que pertenezco a un "Todo" donde todos somos uno, que el dolor es compartido, todos somos niños heridos que tenemos que sanar las heridas que nos causaron nuestros progenitores, consciente o inconscientemente y todos damos vueltas y vueltas alrededor de una rueda sin vislumbrar el fin. El retorno a (La Fuente) después de esta vida mortal debe ser nuestro deseo, pero esas entidades negativas, algunos los llaman (arcontes) no quieren dejarnos marchar porque se alimentan de nuestra energía vital, por lo que tratarán de convencernos de reencarnar otra vez para corregir errores o de hacerlo de nuevo por el bien de la humanidad. No debemos aceptar, sin nuestro consentimiento, no tendrán más remedio que dejarnos continuar nuestro camino de regreso a "La Fuente".
Entiendo que por aquel entonces estaba totalmente desconectada de los demás y por lo tanto de la Fuente de Vida, Dios, o Universo, llámalo como más te agrade o convenga según tus propias creencias. No hago acepción de personas, tampoco El Creador lo hace;No tanto las religiones, pero respeto las creencias personales de cada cual, si son de ayuda personal, al fin y al cabo pueden formar parte del proceso de evolución, en el camino de la búsqueda espiritual y del camino de regreso a "Casa".
Toda mi vida he sido una buscadora y he pasado por diversas religiones pensando que allí encontraría a mi salvador, a Dios. No hubiera creído a quien como yo hoy te diga que Él está en tu interior y que al dejar de buscar aparecerían todas las respuestas a mis preguntas existenciales. ¡Cuándo el alumno está preparado, aparece el maestro! Jesús dejó todas estas enseñanzas aunque no sean reconocidas por los sistemas religiosos, hoy en día están al alcance de la mano de cualquier buscador o buscadora.
Durante años viví llena de culpa y verguenza por mi diagnóstico de bipolaridad. Hoy en día le doy las gracias a esta patología, porque a través de ella, he aprendido grandes lecciones supuestamente Karmicas, que no necesitarán volver a repetirse. El día que no necesites aprender más a través del trastorno bipolar, dejarás de padecerla, y te convertiras en un superviviente experimentado capaz de ayudar a otros que están empezando a transitar su camino con este diagnóstico en su mochila.
Aunque he tenido dos crisis psicopáticas más, los episodios de depresión han remitido, y aunque sigo luchando en mi mente con los pensamientos negativos que durante años han vivido conmigo incrustrados a través de la educación y la formación de mi ego, de mi personalidad .Cuando aparecen, los cambio por otros más gratificantes, a través de las afirmaciones positivas.
Las afirmaciones positivas para mí son un entrenamiento diario, con ellas destruyo formas de pensamiento limitantes que me hacían la vida difícil.
Louis Hay me ha ayudado mucho, ella fue una conferencista muy conocida en el ámbito del desarrollo personal y la autoayuda. Falleció en 2017, fue profesora de metafísica y escribió 27 libros de gran éxito entre los que se incluyen "Tú puedes sanar tu vida" y "Tú puedes hacerlo". Ha ayudado a miles de personas a descubrir y utilizar todo el potencial de sus poderes creativos para crecer y sanar.
Estos poderes creativos se encuentran en nuestros pensamientos, y estos se pueden entrenar para modificar nuestra realidad, tú puedes crear la vida de tus sueños, tú eres creador/ra de tu propia realidad, si piensas que tu vida es difícil, tu vida será difícil y si piensas que es fácil, será fácil.
Las afirmaciones positivas, me han ayudado a aliviar mi ansiedad. El punto de poder radica siempre en el momento presente. La forma más fácil para salir de la depresión es dar las gracias por las pequeñas cosas de la vida, como respirar, caminar, etc. Al vivir quejándonos por nuestro "problema" atraemos cosas negativas a nuestra vida y entidades del bajo astral que tienen la misma vibración que nosotros y se nutren de estas emociones, (son su combustible).
Según vibramos atraemos, por eso es importante subir nuestra vibración, y la forma más rápida de hacerlo es con el ejercicio físico, si esto te resulta difícl, empieza por un simple paseo por la naturaleza. Si no sabes por donde empezar , empieza por hacer las cosas que estás procrastinando de una en una, un paso a la vez.
Soy consciente, gracias a los conocimientos espirituales que hido adquiriendo a lo largo de mi experiencia de vida, que la falta de gratitud es una de las causas de la depresión y también el buscar amor en el sexo con parejas inadecuadas, el juntarme emocionalmente con personas que vibraban igual que yo o peor. El tener una vida sexual sana es importante, cuando nos juntamos con otras personas a nivel sexual nos impregnamos de su energía y esta nos acompañará durante años frenandonos en nuestra evolución.
Ahora sé que todo es vibración . Así como vibras atraes, si tu vibración es baja, se acercarán a ti personas que vibran bajo y si vibras alto, se te acercarán personas cuya vibración será elevada.
He comprendido como funciona el Universo a través de leyes Universales . Como decía Jesús buscad y encontrareis. El que busca halla y el que pide recibe. Pero no recibís porque no sabeis pedir, pedís mal para saciar vuestros deseos egoístas. El modo correcto de pedir, es dando las gracias por fe por adelantado por lo que deseais recibir, creyendo que lo recibireis, con fe. La fe no es más que la certeza de lo que se sabe, la convicción de lo que no se ve. Para algunos de nosotros también se razona, para otros quizá no, pero si es seguro de que se puede probar.
Las afirmaciones positivas no funcionan si no van acompañadas de fe, de la creencia de que ya lo habeis recibido. Esto no es algo fácil, lo digo por experiencia, pero no es algo imposible de lograr, con la práctica diaria es posible que se conviertan en una realidad, la base de su éxito, es que la creencia debe ir acompañada de la emoción.
Puedes ver el vaso vacío o medio lleno, esto está en una decisión por tu parte. La decisión es el arma de poder más grande que tenemos. Cada vez que tomas una decisión estás creando tu futuro, a veces decidir nos cuesta cuando el miedo o los miedos se apoderan de nosotros, cada vez que tomas una decisión algunas puertas se cerrarán y otras se abrirán.
Creo que la felicidad es una decisión que uno toma cada día. Te animo a despertar con gratitud y todo fluirá hacia ti con facilidad, porque somos uno con la Creación.
Es importante verbalizar en voz alta porqué estamos agradecidos, porque el Universo nos escucha, y el inconsciente también.
Te deseo una feliz entrada y salida de año.